Ya hemos llegado a Lourdes. Todo ha ido bien en el viaje. Parada en Canfranc para comer ... ¡con sorpresa! No hemos podido hacerlo en el parque porque había mucha nieve, así que algunos se han olvidado del hambre que tenían antes de bajar del bus porque preferían a toda costa tocar la nieve y lanzar bolas. La llegada a destino ha sido a las 6 de la tarde. En estos momentos todos los peques están emocionados instalándose en las habitaciones.
Como anécdota podemos contar que algunas (Verónica, por ejemplo) ya se han lanzado a hablar en francés, preguntándole al recepcionista del hotel el nombre del río que pasa por Lourdes (la Gave).